Enfermedades mortales en perrunos y humanos.

Enfermedades mortales en perrunos y humanos.

Al igual que los humanos, los perrunos son seres propensos al contagio de enfermedades mortales que pueden desarrollarse rápidamente si no se trata a tiempo. Incluso muchas de esas enfermedades pueden contagiarnos  gravemente o causarnos la muerte si no son controladas a tiempo.

Pero los animales en general y las mascotas en particular pueden transmitir infecciones a los seres humanos, especialmente a los niños. Por lo tanto, si se está planteando la posibilidad de tener una mascota o ya tiene una, es importante que sepa cómo proteger a su familia de las infecciones y enfermedades.

Todos los caninos son portadores de gérmenes. Las enfermedades más habituales entre mascotas (como el moquillo, el parvovirus canino y la enfermedad del gusano del corazón) no se pueden transmitir a los seres humanos.

Pero las mascotas también son portadoras de algunas bacterias, virus, parásitos y hongos que pueden provocar enfermedades en los seres humanos a quienes infectan. Los humanos desarrollan estas enfermedades transmitidas por otras mascotas cuando reciben una mordedura o arañazo o cuando entran en contacto con excrementos, saliva o caspa canino.

Estas enfermedades mortales pueden afectar a los seres humanos de muchas formas diferentes. Resultan más preocupantes cuando afectan a niños pequeños, lactantes, mujeres embarazadas y personas cuyo sistema inmunitario está debilitado debido a una enfermedad o a otra afección.

Parvovirus canino: La vacuna contra el parvovirus es una de las vacunas principales que todos los cachorros deberían recibir. Esto significa que, en realidad, la mayoría de los perros no deberían contraer esta enfermedad viral prevenible que provoca problemas intestinales y de corazón.

Los cachorros en criaderos de perros o en protectoras son los que corren el mayor riesgo de entrar en contacto con el virus. La mayoría de los perros contraen el parvovirus al entrar en contacto directo con las heces de un perro infectado.

Los síntomas principales de este virus incluyen diarrea severa, pérdida de peso, vómitos y letargo. El daño al sistema inmunológico y los intestinos puede provocar un shock séptico. No hay grandes probabilidades de supervivencia: más de la mitad de los perros que contraen el parvovirus fallecen.

Los cachorros con parvovirus pueden sobrevivir, pero esto depende de la gravedad de la enfermedad, la edad del cachorro y la rapidez del tratamiento médico.

Es muy importante que tu perro reciba las vacunas básicas tan pronto como sea posible. Si te aseguras de que tu perro o cachorro está vacunado, ayudarás a evitar brotes extensos.

Torsión gástrica o hinchazón: ¿Devora tu perro la comida en un  abrir y cerrar de ojos? Entonces es posible que sufra riesgo de hinchazón, que consiste básicamente en un estómago agrandado. Esto puede complicarse aún más si el estómago también se gira, lo que impediría que los fluidos y el aire escapen del estómago. De esta forma, el perro no podría eructar o vomitar.

Los síntomas son repentinos pero evidentes:

  • Náuseas e incapacidad de vomitar
  • Área del estómago agrandada
  • Inquietud
  • Salivación

La hinchazón puede afectar a cualquier perro de cualquier edad, pero hay razas más susceptibles: normalmente, los perros de raza grande y pecho profundo como los gran daneses, los pastores alemanes, los bóxer, los labradores retriever y los sabuesos.

Enfermedad del riñón o insuficiencia renal: La insuficiencia renal suele desarrollarse de forma gradual y es más frecuente en perros mayores, pero también puede surgir como una complicación debida a medicamentos o enfermedades infecciosas (como la enfermedad de Lyme).

No obstante, existe una causa de insuficiencia renal que sí se puede detectar y prevenir: las enfermedades dentales. En las fases avanzadas de las enfermedades dentales, las bacterias de las encías del perro pueden entrar en el torrente sanguíneo y dañar órganos vitales, como los riñones.

Enfermedad de Lyme: Está causada por una bacteria transmitida por garrapatas de ciervo que han estado adheridas al perro durante al menos 18 horas. Es la más común de las enfermedades relacionadas con las garrapatas.

El síntoma más común es la cojera en las extremidades, que puede cambiar de una pierna a otra a lo largo del tiempo. También se puede presentar rigidez y una disminución del apetito.Si no se detecta, la enfermedad de Lyme puede causar problemas renales, e incluso insuficiencia renal.

El tratamiento se realiza con antibióticos y, aunque los síntomas suelen remitir en cuatro semanas, no siempre desaparecen por completo.

Enfermedad del gusano del corazón: Todo lo que necesita tu perro para contraer el gusano del corazón es una única mordedura de un mosquito infectado. La medicina preventiva para este tipo de enfermedad en zonas de recurrentes mosquitos es más económica de lo que crees, solo necesitas las buenas recomendaciones de tu veterinario. Su cura definitivamente es más costosa y dolorosa para el perruno, se hace vía intramuscular para eliminar los gusanos en su interior.

Cuando los perrunos se encuentran en esta de infestación de gusanos, la exposición al vómito o a sus heces fecales pueden ser tóxicas para los seres humanos.

Intoxicación por chocolate: Casi todo el mundo sabe que los perros no pueden comer chocolate. Pero, sorprendentemente, un buen número de perros todavía consigue llevarse a la boca este alimento, que sigue siendo una de las causas más comunes de intoxicación en las mascotas.

Los síntomas de la intoxicación por chocolate incluyen vómitos, diarrea, caminar de un lado para otro, jadeos y temblores. Los casos más graves podrían causar latidos cardíacos irregulares, convulsiones, un ataque al corazón, o incluso la muerte. Si crees que tu perro ha comido algo de chocolate, llévalo al veterinario inmediatamente. Los síntomas de intoxicación por chocolate pueden durar hasta 72 horas.

Para conocer más acerca de sus cuidados visita nuestra veterinaria y guardería.  

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Teléfono: 55 24 83 36
Teléfono: 55 24 53 11
Parroquia 412 Col. Del Valle, 03100
Benito Juárez, Ciudad de México